
Paris Hilton regresa a la pantalla grande con “Infinite Icon: A Visual Memoir”, un documental que llegó a los cines el 30 de enero de 2026 en Estados Unidos y el 29 de enero en diversas salas mexicanas. Pero esta vez no se trata del personaje que todos conocieron por su icónica frase “That’s hot”, sino de la mujer real que durante años tuvo que vivir bajo una caricatura mediática que nunca la representó del todo.
Más allá del glamour y los estereotipos
Dirigido por Bruce Robertson y JJ Duncan, el documental mezcla imágenes inéditas de su infancia, archivos de medios y entrevistas en primera persona, construyendo un relato íntimo que explora cómo la música se convirtió en su salvavidas durante los momentos más oscuros de su vida. La cinta traza su viaje desde sueños infantiles y noches de club en su adolescencia, pasando por su álbum debut hasta su reinvención con “Infinite Icon”, lanzado en septiembre de 2024 y producido por Sia con colaboraciones de Meghan Trainor y Megan Thee Stallion.
El documental incluye videos caseros inéditos, archivos personales, entrevistas nuevas y narración original, destacando cómo la música la salvó tras abusos en programas para adolescentes problemáticos y el escrutinio mediático de los 2000. Paris explicó a Milenio que “otras personas contaron mi historia sin tener idea de cuál era la verdad ni de quién era yo realmente, pero en los últimos cinco años, desde que lancé el documental ‘This Is Paris’, por fin siento que me muestro como soy, más allá del personaje que creé”.
El lado vulnerable de un ícono
A inicios del 2000 los medios convirtieron la vida privada de algunas mujeres jóvenes en un espectáculo permanente. Paris Hilton no estuvo sola en ese escrutinio: Britney Spears, Lindsay Lohan, Amy Winehouse y Nicole Richie también fueron expuestas a esa maquinaria que confundía la fama con un permiso de invasión a la privacidad. Para Paris, las fiestas y el glamour no eran simple espectáculo, sino parte de una búsqueda personal por sentirse vista y escuchada.
En entrevista con SEMANA, Paris compartió que “creciendo en los años 2000, se esperaba que fueras perfecta. Nadie era vulnerable. Mis agentes me decían: ‘Solo tienes que sonreír y lucir bonita, eso es todo’. Así que me tomó un tiempo poder ser fuerte y sentirme lo suficientemente cómoda para abrirme”.
Un mensaje de esperanza
Al abrir su corazón frente a la cámara, Hilton espera que los espectadores sientan que “no están solos”, y que al ver el documental “encuentren la fuerza y recuerden que lo que otras personas les hicieron para lastimarlos o lo que ocurrió en el pasado no los define hoy”. Para ella, recuperar el control de su historia es un acto liberador que pretende resonar con quienes han enfrentado juicios injustos.
Debut familiar en la alfombra rosa
Paris se vistió de una princesa en color rosa para acudir a la premier del documental junto a su esposo Carter Reum y sus dos hijos, Phoenix de 3 años y London de 2 años. A la premier asistieron celebridades como Kris Jenner, Demi Lovato, Lizzo, la familia Hilton, así como cientos de fanáticos de la empresaria.
Con “Infinite Icon”, Paris Hilton demuestra que su legado va más allá de la fama y el apellido. Se trata de una historia de resiliencia, autenticidad y empoderamiento que busca inspirar a quienes alguna vez se sintieron incomprendidos o juzgados.